La Vergüenza no mata

la-verguenza-no-mata

Casualidades de la vida hacen posible que coincidan en el tiempo sucesos paralelos y que podamos encadenarlos unos con otros.

Igual que en la película Pitch Perfect, traducida el español «Dando la Nota», en una escena los protagonistas se enzarzan en una batalla musical enlazando canciones una tras otra. El ganador es el  grupo que consigue acabar la canción sin que el otro equipo pueda encadenarla.

Te pongo el enlace de la página oficial  de la película.  Si tienes ocasión, ve a por palomitas, coge a tus hijos y dale caña al Surround. Para abrir boca te dejo el último tema de la película.

La palabra elegida es VERGÜENZA, aparece en los comentarios de mi último post o primero de esta serie de mini-post.

Además coincide en el tiempo con la lectura del libro «El arte de no amargarse la vida» de Rafael Santandreu.

La vida es  para disfrutarla: amar, aprender, descubrir…, y eso solo lo podemos hacer cuando hayamos superado nuestros miedos y descubramos El arte de no amargarnos la vida.

EL PROBLEMA DE LA VERGÜENZA

La vergüenza es un problema mayor de lo que imaginamos.

Por vergüenza nos perdemos oportunidades de disfrutar la vida.

Por vergüenza dejamos de conocer personas maravillosas.

Por vergüenza dejamos de aprender.

Y sobre todo como decía Jean La Fontaine » La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros».

Pero tranquilo la Vergüenza no mata.

LA SOLUCIÓN

Existen modos de combatir la vergüenza.

No darle demasiada importancia a la sensación de ridículo.

No darle importancia a nuestra imagen social.

CONCLUSIÓN

Si perdemos el miedo al hecho en sí de pasar vergüenza, nos daremos cuenta que, muchas veces, el ridículo vale la pena si a cambio obtenemos beneficios.

Levantar la mano para preguntar en clase, puede dar reparo, pero es conveniente.

Invitar a una chicha a salir nos provocara un nerviosismo repentino, pero si acepta, ¡que pasada!

Me ha parecido interesante compartir esta reflexión publicada en el libro «El arte de no amargarse la vida»  en torno a la vergüenza por varios motivos:

Muchas veces dejamos de hacer cosas por el miedo al ridículo.

Damos demasiada importancia a la imagen que queremos dar ante el resto de la sociedad.

Nos reímos muy poco de nosotros mismos y eso es algo que tiene que cambiar.

¡VENGA! ¿Eres una persona vergonzosa?. ¿Dejaste de hacer una cosa por vergüenza o miedo al ridículo y ahora te arrepientes de ello?.¿Me ayudas a encadenar el siguiente mini-post?

Ánimo a ¡Comentar y Compartir!, que no sea por Vergüenza.

photo by: pixabay.com

 

2 comentarios en «La Vergüenza no mata»

  1. Jajaja ¡No soy vergonzosa pero sí respetuosa! Hay personas que no tienen ni lo uno ni lo otro.
    Creo que la vergüenza como otras emociones (la risa, la apatía) hay que trabajarlas poco a poco y cada uno a su ritmo, ¡como el deporte!
    Siempre me ha dado vergüenza ser … empresaria. Pero llevo unos años trabajándolo. Ahora me da vergüenza … (Jajaja).
    Siempre aprendiendo y creciendo.
    Heidi.

    Responder
    • Te haré una confesión,
      Yo si me considero vergonzoso, aunque no parezca dar esa impresión. Es cierto que con el tiempo pierdes esa sensación de ridículo, pero es bueno ser consciente de ella.
      A mí me podía mucho esa sensación de nerviosismo al invitar a una chica, jejejejejejeje.

      Un abrazo

      Responder

Deja un comentario