Raíces y alas

Tiempo-tiempo-para-el cambio

Acabo de dar el paso más importante de mi vida. 

Como lo oyes, si. Por ese motivo es por el cual he estado tanto tiempo en silencio.

He decido salir por fin de mi zona de confort, y tengo que confesar que en este proceso he pasado mucho miedo.

¿Por qué?

¿Quién deja hoy en día un trabajo fijo?

¿Quién inicia un nuevo proyecto individual, siendo padre de familia numerosa?

Cualquiera pensaría que estoy loco, pero después de hacerlo, al despertar, al día siguiente no ha pasado nada.

No ha sido el fin del mundo.

He tenido que ser consciente de todo lo que me estaba perdiendo. Con mi propia familia apenas tenia relación, sentía que algo no estaba haciendo bien y eso tenia que cambiar. Mis hijos crecían y yo no disfrutaba todo lo que quería. No los conocía.

Ahora trabajo desde mi nueva oficina, un escritorio ubicado en una habitación de mi casa. Con mi hijo pequeño sentado a mi lado, observando todo lo que hago, en silencio.

La felicidad de trabajar desde casa

Ahora estoy feliz a su lado.

Después de observarlo durante algunos días, me ha surgido esta pregunta:

¿Que les estoy enseñando? ¿Que valores les estoy transmitiendo ahora, en esta nueva etapa?

Trabajar es importante, pero es más importante disfrutar con tu trabajo.

– La creatividad, un valor a desarrollar. Con  una buena idea, tiempo y esfuerzo, se puede crear un futuro a tu medida.

– Todos podemos elegir nuestro camino, según los valores que rigen tu vida.

– El dinero no  lo es todo.

– Si quieres conseguir algo, el esfuerzo y la perseverancia son los únicos caminos válidos.

Seguramente  aún son  muy pequeños para ver todo esto. Seguramente se lo estoy explicando más a mi niño interior que a mi propio hijo.

Pero espero que en un futuro les sirva para no dejarse llevar por el rebaño. Que sean críticos y no se limiten a obedecer.

Que sepan que pueden ser lo que ellos quieran, capaces de llegar allá donde se propongan. Hacer todo lo posible para crecer como personas,  disfrutando todo lo que puedan  y  siendo conscientes de que son responsables  de su propia vida.

Que sueñen y luchen por aquello que les haga felices. Y si se fracasa, uno se levanta y sigue adelante tantas veces como sea necesario, y no pasa nada. Sirve para aprender una lección que necesitabas.

Se trata de agitar la vida para que salga lo mejor de nosotros mismos.

Eso creo que enseño a mis hijos y a mi mismo. Espero que lo entiendan. Ahora,  ven que papá esta en casa cuando se levantan, y cuando me necesitan.

Es curioso. Hace años creía firmemente que mi papel era trabajar mucho para dejar “algo” a mi familia,  para un hipotetico futuro, y resulta que ese algo va a ser la capacidad de conseguir las cosas por ellos mismos (y no un piso para cada uno).

¿Cómo es esa frase…? “lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es darles raíces, para que crezcan fuertes y alas, para que puedan volar” .

Que vueltas da la vida.

MI MUJER dice que debo estar orgulloso de lo que he hecho. Que es un gran paso.

Yo aún tengo miedo. Pero cada día menos.

Y soy FELIZ.

Seguro que después de tanto tiempo tienes ganas de hablar conmigo. Lo puedes hacer en los comentarios.

Si piensas que este post puede ser inspirador para ti o simplemente te ha gustado, compártelo en tus redes favoritas !!!

photo by: Pixabay

 

 

 

2 comentarios en “Raíces y alas

Deja un comentario